La nueva convivencia humana que pretendemos construir entre todos en nuestra institución educativa tiene como fundamento una serie de valores y actitudes personales que cada uno debemos esforzarnos en cultivar, logrando así estos valores.

  • HONESTIDAD: Actuar con transparencia, rectitud y honradez en todos y cada uno de los actos de la vida, sin contradicciones entre lo que se piensa, se dice o se hace.
  • PERSEVERANCIA: ser constante, persistente, firme, dedicado, tanto en las ideas, como en las actitudes, en la ejecución de sus propósitos y también en las resoluciones del ánimo.
  • RESPONSABILIDAD: Cumplir bien, a tiempo y con empeño cada una de las funciones y obligaciones a cargo de los educandos.
  • DISCIPLINA: tener coordinación en sus actitudes para así poder construir y desarrollar habilidades, o para seguir un determinado orden.
  • CREATIVIDAD: ser un individuo de pensamiento original, con una imaginación constructiva, un pensamiento divergente o pensamiento creativo, capaz de generar nuevas ideas o conceptos, que lo lleve a producir soluciones.
  • RESPETO: Reconocer la legitimidad de los demás tomando en consideración la diversidad de ideas, opiniones y percepciones de las personas, como base de la sana convivencia social.
  • TOLERANCIA: Aceptar las diferencias existentes entre las personas, tanto con los compañeros de trabajo como los usuarios del Instituto, reconociendo en este valor, un elemento básico para lograr una sana convivencia.